¿Sabes qué es el glaucoma?

Glaucoma

Quizás has oído a hablar recientemente  de él, ya que el pasado 12 de marzo se celebró el Día Mundial del Glaucoma, ¿pero sabrías explicar qué es? Es necesario saber qué es y cómo empieza a desarrollarse, puesto que generalmente se detecta demasiado tarde y las consecuencias son irreversibles. ¡Te lo explicamos!

En qué consiste?

Esta enfermedad se da cuando se produce un daño progresivo en el nervio óptico, hecho que provoca una pérdida de visión periférica y, a veces, también en la parte central. Si no se detecta y se trata a tiempo, puede producir baja visión y ceguera en un 5% de los casos.

Se estima que en España hay un millón de personas que sufren glaucoma, aunque aproximadamente la mitad lo desconocen porque no han sido diagnosticadas. ¿Cómo puede ser esto? Pues bien, es debido al hecho que esta dolencia no presenta síntomas, ni ningún dolor, aunque la pérdida de visión es produce de forma progresiva.

Prevenir su aparición

En este sentido tenemos que hablar de la importancia de realizarse revisiones periódicas de la vista, aspecto fundamental para detectar el glaucoma a tiempo. Será el óptico o el optometrista quién, a través de técnicas indoloras y no invasivas, podrá realizar una exploración a fondo de nuestros ojos para detectar cualquier anomalía. La medida de la presión ocular es una de los pruebas que permite una mejor valoración puesto que el glaucoma afecta directamente sobre este indicador.

Mi recomendación es que hacia los 40-50 años empieces a realizar-te revisiones anuales de tus ojos, sobre todo si tienes riesgos asociados como por ejemplo la hipertensión ocular, o antecedentes familiares de casos de glaucoma. Hay, también, muchos factores de riesgo que pueden favorecer el desarrollo de la dolencia:

  • Edad
  • Raza
  • Diabetes
  • Presión intraocular alta
  • Miopía elevada (+ de 5 dioptrías)
  • Hipertensión arterial
  • Medicación con corticoides

Recuerda, además, que no hace falta esperar a tener dudas y síntomas del glaucoma para visitar a tu óptico. Si tienes cualquier sospecha o simplemente quieres salir de dudas, acércate a ver tu optometrista y recibirás toda la ayuda y consejos que necesitas.

 

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Cada vez está más presente en nuestra sociedad el término de “intolerancia”, y sobre todo en estos últimos años, las intolerancias a determinados alimentos. Hoy vamos a hablar sobre qué es la intolerancia a la lactosa y cuáles son sus síntomas.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La lactosa es el azúcar principal de la leche de todos los mamíferos (incluidos los humanos) y esto incluye toda la amplia gamma de los derivados lácteos, aunque también está presente en muchos otros productos que consumimos diariamente.

Está formada por la unión de una molécula de galactosa y una de glucosa. Esta molécula no es digerible en el tubo digestivo, por lo cual hay que romperla separando la glucosa de la galactosa, cosa que permitirá la absorción a través de la mucosa intestinal. Para llevar a cabo esta función, el organismo dispone de una enzima específica denominada lactasa producido en la tripa delgada.

La intolerancia a la lactosa se produce cuando los niveles de lactasa no son suficientes para digerir la cantidad de lactosa consumida y esta llega al colon de forma íntegra, es decir, manteniendo unidas la glucosa y la galactosa. Esto hace que las bacterias del colon que constituyen la microflora intestinal la descompongan mediante una fermentación y se generen diferentes compuestos, básicamente gases y ácidos orgánicos. Estos compuestos son los que provocan los síntomas de la intolerancia, como dolor, distensión abdominal y/o diarrea.

Precauciones si eres intolerante a la lactosa

Hay personas con intolerancia a la lactosa que tienen que evitar todos los alimentos que contengan lactosa, pero hay otras que pueden ingerir algunos lácteos. Muchos de los afectados pueden beber leche sin lactosa y con calcio añadido.

Toda persona con intolerancia a la lactosa tiene que planificar una dieta saludable que contenga cantidades muy reducidas o nulas de lactosa. Si puedes tomar lácteos, es mejor que te limites a los que contengan una cantidad reducida de ella, como los quesos viejos y curados. También te puede ayudar el hecho de ingerir alimentos que no contengan lactosa junto con otras que sí la contengan.

El yogur, que contiene cultivos bacterianos vivos es más fácil de digerir porque contiene bacterias sanas que fabrican la enzima lactasa.  

También tendrás que asegurarte de ingerir suficiente calcio, contenido en alimentos como el tofu, las verduras de hoja verde, la leche sin lactosa, los zumos o la leche de soja enriquecida con calcio.

Si tienes que dejar de consumir lactosa completamente, tendrás que aprender a leer siempre las etiquetas de los productos que vas a ingerir, sobre todo de los alimentos envasados. Además de fijarte si lleva leche, también tendrás que fijarte en ingredientes como la mantequilla, el queso y la nata.

EL TABACO: MÉTODOS PARA DEJAR DE FUMAR.

El proceso para dejar de fumar es complejo y no existe un único modelo que se adapte a todos los fumadores.

El factor más importante es que haya el firme convencimiento para dejar de fumar.

Los tratamientos son de dos tipos:

1) TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO:

– Preparados que aportan controladamente al organismo nicotina (en forma de parches o chicles) que sirven para evitar los problemas que origina dejar de fumar. Problemas porque la nicotina crea adicción fisiológica y asimismo existe un síndrome de abstinencia.

– Fármacos que reducen otros síntomas que acompañan a la abstinencia del tabaco y que el médico ha de creer necesaria su prescripción.

 

2) TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO:

– Tratamientos psicológicos en los que se intenta cambiar la conducta del fumador.

– Acupuntura.

– Terapia de grupo.

Quien puede utilizar los preparados que aportan nicotina al organismo?

Pueden tomarlos todos los adultos sanos que fumen.

No son aconsejables en:

– Niños no fumadores o fumadores ocasionales.

– Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

– Pacientes con enfermedades crónicas: renales, cardiovasculares, diabetes, úlcera  péptica, hipertensión y cuanso se toman ciertos medicamentos.

 

 

EMPIEZA EL COLEGIO, DEBEMOS DE PREVENIR LA INFESTACIÓN POR PIOJOS

Los piojos pueden encontrarse tanto en niños como en adultos, pero los niños en edad escolar  son los más afectados debido a la estrecha convivencia en las escuelas, guarderías, etc. Los piojos afectan a cualquier persona, independientemente del nivel social e higiene personal.

Los piojos no vuelan ni saltan, solamente se desplazan andando, por tanto se contagian por contacto cabeza con cabeza. También se pueden transmitir a través de la ropa (sombreros, bufandas), sábanas.

La mejor prevención: observar si el niño se rasca espontáneamente detrás de las orejas o la parte alta de la cabeza. No aplicar ninguna loción insecticida de forma continuada para prevenir la infestación . Si lo hacemos, provocaremos la aparición de piojos resistentes al tratamiento.

El diagnóstico es sencillo: si se sospecha la infestación e inspeccionamos los cabellos, observaremos las liendres (huevos de color blanco-grisáceo) enganchados al cabello.

El tratamiento consiste en erradicar los parásitos. Se utilizan diferentes preparados insecticidas: lociones, champús o cremas.

Los piojos mueren a las pocas horas de aplicar el tratamiento, desapareciendo la posibilidad de contagio. Después de aplicar el tratamiento debe lavarse la cabeza cuidadosamente, es conveniente eliminar las liendres y los piojos muertos con la ayuda de un peine especial.

Los compañeros de colegio o guardería, y les persones que han tenido contacto estrecho con el individuo parasitado (familiares y amigos) deben de ser examinados minuciosamente.

Es conveniente lavar la ropa a temperatura elevada, descontaminar los peines y cepillos sumergiéndolos en una solución de insecticida.

No olvidar pasar el aspirador por la habitación de la persona afectada.

Productos para tratar los piojos.